domingo, 6 de abril de 2008

Autoimplicación


Aunque las cosas parescan como si no fueran lo que son, lo que parecen tampoco lo son siempre como cuando las mentalidades se encienden iluminando las oscuridades voluntarias de las personalidades lógicamente incrustadas en el ser y en la existencia inconsciente de lo que son. Los colores de las mentalidades represetan el espectro de la propia identidad kuantika-mental a un nivel meramente conceptual y no físico. Yo no digo lo que pienso, decimos, pero lo olvidado y omitido es lo que linda con lo etéreo e inconsciente del pensamiento. Ay wey, existimos en los pensamientos, existimos pensando, pensamos que existimos, porque según nuestro pensamiento la existencia como seres conscientes es eso: el pensamiento. La cosa se implica a si.

Ay la vemos...

jueves, 3 de abril de 2008

Re-Construct


Mi mente kuantika no me deja ver, no me deja crear una buena realidad una realidad para mi, no deja que la cosa sea. Los recursos con los que dispone la cosa que piensa no son muy claros porque no los logro atrapar, no los logro ver, no los entiendo. Todo se encuentra en la brecha de la ridiculez descargada de ignorancia y pesadez que influye en los pensamientos de las consecuencias de las realidades múltiples disponibles en la cuestión de ser. Si no se puede ser en la realidad con toda la carga de intensidad y sublimidad armoniosa con lo que es en general, no se puede experimentar la existencia dentro de los sentimientos, no te puedes sentir "bien", no puedes ser "feliz". No veo que la eliminación del pensamiento pueda llevar a una experiencia que me haga sentir "bien" y es que tal vez ese sea el problema: quiero sentir, no estoy listo para eliminarme aunque lógicamente al eliminarme se eliminaría también el dolor y el sufrimiento que son la contra parte de lo que casi cualquier persona busca. La cuestión es pues la eterna: como puede algo entenderse a sí mismo? como la naturaleza entenderse a sí? No creo que la histórica búsqueda de la libertad perpetua de la humanidad esté muy lejos de como estaba al principio, simplemente patalea en el mismo espacio limitado por nuestras imposibilidades que son nuestra naturaleza: nuestras contracturas del ser. Debemos encontrar la manera de reconstruiros para lograr la libertad. Debemos eliminarnos y resucitar reconstruidos.