Aunque las cosas parescan como si no fueran lo que son, lo que parecen tampoco lo son siempre como cuando las mentalidades se encienden iluminando las oscuridades voluntarias de las personalidades lógicamente incrustadas en el ser y en la existencia inconsciente de lo que son. Los colores de las mentalidades represetan el espectro de la propia identidad kuantika-mental a un nivel meramente conceptual y no físico. Yo no digo lo que pienso, decimos, pero lo olvidado y omitido es lo que linda con lo etéreo e inconsciente del pensamiento. Ay wey, existimos en los pensamientos, existimos pensando, pensamos que existimos, porque según nuestro pensamiento la existencia como seres conscientes es eso: el pensamiento. La cosa se implica a si.
Ay la vemos...
